El monumento fue levantado en honor y como agradecimiento al emperador ruso Aleksandar II y a su armada, que tuvo más de 200.000 víctimas durante la guerra de liberación ruso-turca (1877-1878). La obra es del escultor Italiano Arnoldo Zocci y es uno de los monumentos más bonitos de Sofia.
La escultura de casi 14 metros de altura nos muestra al Zar Ruso Alexander II, sobre su caballo, enseñando la declaración de la Guerra de Liberación. En el pedestal se puede ver un bajorrelieve de bronce que nos ilustra los soldados rusos y los voluntarios búlgaros guiados por su diosa de la victoria Nique.